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27 enero 2015

John Dos Passos. ‘Viajes de entreguerras’


 

John Dos Passos
Viajes de entreguerras
Traducción de Juan Gabriel Vázquez
Península. Barcelona, 2005
 
John Dos Passos (1896-1970) es conocido sobre todo por novelas como Manhattan Transfer (1925) y las que integran la trilogía USA: El paralelo 42 (1930), 1919 (1932) y El gran dinero (1936), escritos políticamente comprometidos que dibujan un retrato caleidoscópico de una sociedad mecanizada y profundamente dividida entre un pequeño grupo de privilegiados y la masa alejada del poder. Sus novelas posteriores, peor recibidas por la crítica, evidencian un viraje hacia posturas cada vez más conservadoras, así como la pérdida del espíritu mordaz que caracterizaba a las primeras. Merecen destacarse también entre sus obras las que recogen sus experiencias de viajero infatigable. Entre estas se encuentra Journeys between wars (1938), donde presentó una selección de textos ya publicados, ligeramente revisados para la ocasión, junto con otros nuevos. Este es el libro cuya versión española acaba de editar Península con el título de Viajes de entreguerras. Se trata de un volumen misceláneo, brillante y, además, de un extraordinario interés histórico, pues describe lugares y momentos críticos de aquel mundo convulso. Un interés añadido es que proporciona algunas claves del giro ideológico de Dos Passos, producido justamente en esos años.
 
Tras una breve introducción, abren el volumen seis fragmentos, seleccionados por el autor, de los que componían su primer libro de viajes, Rocinante vuelve al camino (1922). En ellos, a través de descripciones de lugares y gentes de Castilla, muestra su admiración por una vida apegada al pasado y carente de artificio, que veía como contrapunto de la Norteamérica que conocía. Jorge Manrique y Don Quijote son referencias obligadas en unas páginas que muestran también la inquietud por un futuro vislumbrado en que aquel mundo iba a colisionar, inevitablemente, con la vorágine capitalista que se desarrollaba en su entorno.
 
 Los textos que aparecen a continuación corresponden al libro Orient Express, publicado en 1927 y basado en un viaje de 1921 en el que fueron visitados los Balcanes, Turquía, el Cáucaso y Oriente Medio. Encontramos aquí algunos momentos de un interés histórico extraordinario y de gran brillantez, como la descripción fotográfica de un Estambul controlado por los aliados en plena guerra de liberación del territorio turco, cuando el futuro de la ciudad era un enigma. Son memorables también las instantáneas del Cáucaso unos años después de la revolución rusa. En Irán el relato adquiere un tono desenfadado y humorístico, y el interés decae después en el interminable trayecto entre Bagdad y Damasco. Sus experiencias en la primera de estas ciudades le llevan a un lúcido análisis del triste destino colonial al que se enfrentaban aquellas tierras recién liberadas del dominio turco. Es este un tema, como puede verse, de extrema actualidad.
 
Los capítulos que siguen, agrupados bajo el epígrafe Visado Ruso , están entresacados del libro En todos los países (1934), y narran experiencias en una visita a Rusia en 1928, que suponía un intento de tomar el pulso a la Rusia revolucionaria. Hay aquí descripciones de Leningrado, el Cáucaso de nuevo y Moscú, e interés sobre todo en un contacto directo con la gente. Las conversaciones hacen aflorar la esperanza de personas noblemente empeñadas en la construcción de un mundo distinto, oscurecida sin embargo por presentimientos del terror estalinista.
 
La siguiente sección del libro, Introducción a la Guerra Civil, recoge algunos fragmentos viejos sobre España y América, y otros inéditos en libro sobre la Guerra Civil española. Las visitas a México y Guatemala en los años 20 dejan entrever episodios de la eterna lucha del campesino por conquistar la tierra que trabaja a terratenientes e internacionales fruteras. Se presenta también una biografía apasionada del gran Emiliano Zapata.
 
La parte dedicada a la Guerra Civil comienza con un recorrido agudo y rápido por la historia de España, que culmina con una emocionada bienvenida a la II República, “la República de los Hombres Honestos”. Hay presentimientos aciagos, sin embargo, en el relato de los sucesos de Casas Viejas y en la crónica de un mitin socialista en Santander ante la hostilidad de la burguesía local: “Eran muchos socialistas; les tomó un buen rato pasar con sus banderas y sus niños y sus lazos rojos y sus cestas de comida. El odio silencioso de la gente sentada en los cafés fue algo embarazoso. Los socialistas pasaban en fila, inocentes como un rebaño de ovejas en el país de los lobos.”
 

22 octubre 2011

75 aniversario de las Brigadas Internacionales

  Hoy, 22 de octubre, se cumplen setenta y cinco años de la creación de las Brigadas Internacionales. En noviembre de 1936, la XI y la XII Brigadas Internacionales entraron en combate por la defensa de Madrid en la Ciudad Universitaria y en la Casa de Campo. Según los útlimos estudios llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000. Loa voluntarios internacionalistas no sobrepasaron el número de 20.000 en los frentes en cada periodo de la guerra. Las Brigadas Internacionales estuvieron compuestas por personas de cincuenta y cuatro países de Europa, Asia, África y América. Fue la primera vez en la Historia en la que se produjo una participación tan numerosa e internacional, en ayuda de un pueblo cuya Libertad se veía amenazada por el fascismo.



  A mediados de los años 90, España concedió la ciudadanía española a los brigadistas, una idea concebida durante el último gobierno de la II República, presidido por Juan Negrín.


  El homenaje se llevará a cabo en Albacete, Barcelona, Madrid y otras localidades. Entre las actividades programadas en Madrid podemos destacar la inauguración de un monumento a las Brigadas Internacionales en la Ciudad Universitaria de Madrid. Esta obra ha sido diseñada y realizada por docentes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y ha sido tratada con materiales que impiden la realización de pintadas. El coste de esta obra conmemorativa ha sido sufragado por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI), con aportaciones de particulares y de entidades españolas y extranjeras, entre ellas algunas embajadas de países de los que procedían los brigadistas: Argentina, Canadá, Chipre, Eslovenia, Noruega, Rusia y Serbia. Conviene recordar que en los alrededores del emplazamiento del monumento, aún se pueden ver las huellas de impactos de bala en varios edificios, ya que como se mencionaba al principio, la Ciudad Universitaria fue uno de los primeros escenarios de entrada en combate de las Brigadas Internacionales

  También se van a llevar a cabo unas jornadas, los días 20 y 21 de octubre, con el título “Las Brigadas Internacionales, de lo local a lo global”, en las que participarán historiadores, investigadores y activistas de varios países. En el programa de dichas jornadas se incluyen dos documentales presentados por su autores (uno de ellos se estrena allí).

  El domingo 23 por la mañana habrá un acto de recuerdo en el cementerio de Fuencarral, y ese mismo día, a partir de las 11:30 horas, en el salón de actos del Ateneo de Madrid se proyectarán dos documentales sobre los brigadistas daneses y argentinos, respectivamente. Después habrá un coloquio con dos historiadores y un representante de la AABI.

                                                          
'A las Brigadas Internacionales'

Venís desde muy lejos... Mas esta lejanía
¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada día,
no importa en qué ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño,
del que apenas si al mapa da un color desvaído,
con las mismas raíces que tiene un mismo sueño,
sencillamente anónimos y hablando habéis venido.

No conocéis siquiera ni el color de los muros
que vuestro infranqueable compromiso amuralla.
La tierra que os entierra la defendéis seguros,
a tiros con la muerte vestida de batalla.

Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos,
las mínimas partículas de la luz que reanima
un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.


Rafael Alberti , Madrid, diciembre de 1936.